Recientemente terminé de ver el dorama Extraordinary Attorney Woo (Woo, una abogada extraordinaria) y sentí que debia escribir sobre él y recomendar esta serie surcoreana que, en solo 16 capítulos, logró tocar temas como inclusión, empatía, amor y resiliencia.
Lo que más me atrapó fue cómo mostró el ámbito laboral en una gran firma de abogados con una persona autista. Más allá de los juicios, lo que construyeron fue un gran equipo… y al final, una amistad que trascendió los tribunales.

La serie invita a muchas reflexiones. Aunque me encantaría hablar más sobre el autismo, no tengo conocimiento en el tema. Por eso, hoy me enfocaré en la autenticidad de Woo dentro del entorno laboral y su equipo de trabajo, destacando la conexión que tuvo con dos personajes muy valiosos: el abogado Jung Myung-seok (Ju) y su colega Choi Soo-yeon.
¿De qué trata?
Si no las has visto, no te quiero hacer spoiler, pero sí te daré un breve contexto.
Extraordinary Attorney Woo es una serie original de Netflix que narra las aventuras de una abogada autista brillante en todo sentido. Woo Young-woo consigue su primer trabajo en una prestigiosa firma legal y, gracias a su prodigiosa memoria y su habilidad para resolver casos legales, se gana el respeto de sus líderes, colegas y clientes.
La protagonista —interpretada por Park Eun-bin— realiza una interpretación muy convincente del comportamiento de una persona neurodivergente, con una inteligencia extraordinaria y un corazón tan grande como el de una ballena.
En esta primera parte te comparto algunas anotaciones sobre su relación con dos personajes clave que se quedaron en mi mente… y en mi corazón. Uno es su jefe directo el abogado Jung.
El abogado Ju: liderazgo desde la empatía
En el primer capítulo vemos cómo Woo es presentada a su jefe directo, el abogado senior Ju, quien lleva más de 14 años en la firma Hanbada. Su reacción inicial es de incredulidad: pensó que era una broma que le asignaran a una persona con «discapacidad».
Sin embargo, en poco tiempo, logra ver en Woo una abogada excepcional. Un ser humano único y valioso.
Lo que más me tocó fue su capacidad de escucharla, de valorar sus aportes y aceptar sus correcciones (¡sí, Woo lo corrigió más de una vez!). A pesar de sus excentricidades, como hablar de ballenas y delfines en medio de una estrategia legal, Ju aprendió a comprenderla, acompañarla y darle su lugar aun cuando uno de sus compañeros quizo indisponerla ante él.
Uno de sus principios era:“No somos competencia, somos equipo.”
Esta frase, aunque simple, encierra una verdad poderosa, en el entorno laboral, debemos aprender unos de otros.
Un buen líder no se siente intimidado por el talento de su equipo, al contrario, lo potencia. Acepta diferentes formas de pensar, fomenta el respeto mutuo y crea un ambiente de confianza, incluso cuando recibe una llamada a las 3 a.m. para hablar de trabajo (sí, eso también pasa en la serie).
Una enseñanza clave
Aunque tus compañeros puedan intimidarte por sus destrezas y aptitudes, recuerda que cada persona tiene una esencia única que puede aportar algo al equipo.
Ser un buen líder no se trata de competir, sino de escuchar, aprender, retroalimentar y hacer que cada miembro brille desde su autenticidad.
¡Te recomiendo esta serie! No solo te entretendrá y te hará llorar, sino que te dejará aprendizajes muy valiosos para tu vida profesional y personal. Te leo en los comentarios.
En la segunda parte, te seguiré hablando de Choi Soo-yeon…
Por si te perdiste las últimas entradas…

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