En estos casi dos meses en los que no me he tomado el tiempo necesario para escribir en este preciado espacio —creado para compartir e interactuar con mis aprendizajes, caídas y levantadas— hay una frase que me ha acompañado constantemente:
«Si a Dios le ha placido levantarme cada día, entonces en mi vida todo va bien.»
Durante este tiempo he vivido cambios interesantes: mudarme, implementar nuevas rutinas, iniciar un nuevo trabajo, dedicar horas a organizar mis días hasta caer rendida… y, sinceramente, sin muchas ganas de escribir o compartir ideas. Pero como mi propósito está claro, hoy regreso a escribir, aun cansada.
Y para hacer este “relanzamiento”, o más bien para mantener mi compromiso, quiero reiterarte algo: si estás de pie, es porque cosas fascinantes te esperan allá afuera. No te desanimes.
Además, como estamos iniciando octubre, el mes 10 del año, quiero dejarte algunas promesas que Dios ha puesto en nuestro camino para que las recuerdes y repitas en lo que resta del mes:
- Dios promete darte paz (Juan 14:27)
- Dios promete consolarte en todas tus tribulaciones (2 Corintios 1:3-4)
- Dios promete darte descanso cuando estés cansada y cargada (Mateo 11:28-30)
Con cariño,
Lina

Deja un comentario