Hay momentos en la vida en los que uno se detiene, hace una pausa y mira en retrospectiva la metamorfosis que ha atravesado en este viaje llamado vida.
Tuve una de esas pausas hace un mes. Me tomé unos minutos de mi mañana para leer uno de mis primeros cuadernos donde anoto pensamientos (cariñosamente le llamo “El pensadero”), y pude ver en cada página reflejada una versión muy distinta de la persona que estaba sentada leyéndolo.
En cada anotación, reconocí cuánto me costaba escribir al principio. Me sentía juzgada por mí misma, insegura, incluso pensaba que estaba loca por tener sueños tan grandes que no sabía cómo cumplirlos.
El trend del efecto mariposa
Últimamente en redes sociales está muy de moda el concepto del efecto mariposa. En palabras simples, muestra a personas que, gracias a una decisión tomada en el pasado —por más pequeña o irrelevante que pareciera—, lograron tiempo después ese amor, ese trabajo, ese viaje o esa transformación.
El término proviene de la teoría de que el aleteo de una mariposa en Brasil puede provocar un tornado en Atlanta. Es decir, todo está conectado, y una mínima acción puede desencadenar un gran cambio en el futuro.
¿Qué aleteos han resonado en mi vida?
Nunca he visto la película de Ashton Kutcher (The Butterfly Effect), pero el término y los videos hicieron un eco en mí. Por eso, hice una introspección: comparé a mi «yo» de hace dos años con la persona que soy hoy, y me sorprendí al descubrir que esos cuadernos estaban llenos de pequeños “aleteos” que, sin saberlo, me han sido transformando.
Me di cuenta de que he cambiado muchísimo. Soy otra. Soy esta que escribe este blog.
Te invito a que tú también te detengas por un momento y mires hacia atrás. ¿Cuáles fueron esas decisiones o situaciones que te han traído hasta donde estás hoy?
Mis aleteos personales
En mi caso, por ejemplo, sin saberlo, mi primera experiencia laboral y mi práctica profesional en un medio digital me enseñaron cómo crear contenido, cómo escribir para una revista digital, cómo conectar con las personas a través de canales digitales.
Luego vinieron momentos de crisis existencial, etapas en las que sentía que no saldría adelante. Recuerdo ese primer día en el que decidí escribir lo que sentía, ver a otras chicas escribir me motivó a tomar una pluma y dejar fluir mis pensamientos en un papel. Sin saberlo todo eso, ese cúmulo de cosas, me llevó a crear este blog, que me apasiona y me da un espacio para escribir, algo que amo hacer.
Apenas voy comenzando en este proceso como creadora digital. No sé si mañana este impulso me abrirá puertas o acabará aquí. Lo que sí sé es que este viaje comenzó hace más de 10 años, y hoy lo veo reflejado en cada entrada del blog. ¡Así de maravilloso!
Reflexiona sobre tus propios aleteos
Te invito a que, desde este espacio, te tomes unos minutos del día para pensar: ¿Cuáles han sido esos aleteos que te han llevado hasta donde estás? Sin arrepentimientos, sin juzgarte.
Solo para reconocer los momentos claves que te han hecho ser quien eres hoy.
Míralos con gratitud: cada momento bueno o difícil, cada decisión acertada o equivocada. Créeme, si lo miras desde otra perspectiva —no desde el arrepentimiento, sino desde la fe y el aprendizaje— te darás cuenta de que todo tenía un propósito.
Fue la forma en la que Dios te dijo: «Estás hecha/o para esto. Tenías que vivir aquello para convertirte en quien eres ahora.»
Un recordatorio final
Recuerda esto: todas esas pequeñas situaciones del día a día, aunque ahora no parezcan significativas, mañana podrían ser las piezas que definan tu vida de una manera extraordinaria.
Bonus
Tenía pausados mis momentos de creación, no sabía cómo plasmar este tema en el blog, pero vi un episodio de Dani y me animé a escribir.
Te lo comparto por si también te ayuda a encontrar respuestas o simplemente te recuerda algo que necesitas tener presente.
Con cariño,
Lina

Deja un comentario