Come, reza y ama no es solo una película cliché protagonizada por Julia Roberts. Es un libro poderoso lleno de lecciones de vida, introspección, amor propio y espiritualidad. Hoy quiero compartir contigo 10 lecciones que aprendí leyendo este libro, y cómo me ayudaron en un momento importante de mi vida.
En un periodo difícil, alguien me recomendó ver la película Come, reza y ama. La película me encantó: amor, amistad, viajes, buena comida y espiritualidad. Pero en esta nota no te quiero hablar del film, sino del libro en el que está basado y la riqueza de sus enseñanzas.
Primero vi la película y luego leí el libro. Pensé que, si la película me había atrapado, el libro me gustaría aún más. (Confieso que me encantan las historias de amor). Pero lo que encontré superó todas mis expectativas.
Desde las primeras páginas entendí que lo que la autora quería transmitir era mucho más profundo que lo que Hollywood logró mostrar. Come, reza y ama es un viaje de sanación personal, un camino hacia el amor propio, el perdón y el despertar espiritual. Un libro que toda mujer (y por qué no, también los hombres) debería leer.
Elizabeth Gilbert, la autora, viaja a tres países —Italia, India e Indonesia— y en cada lugar aprende una lección esencial. A través de su recorrido, yo también aprendí, y quiero compartir contigo esas enseñanzas que aprendí de ella.
10 lecciones que aprendí de Come, reza y ama (el libro):
- La vida es un camino de aprendizaje continuo. La soledad, cuando se vive con consciencia, permite escuchar mejor nuestra voz interior.
- Las crisis también son oportunidades. El rechazo, el desempleo o una ruptura pueden convertirse en portales hacia tu mundo interior.
- Hacerte preguntas incómodas te lleva a la verdad. ¿Quiero tener hijos? ¿Quién soy? ¿Tengo derecho a contarme otra historia? ¿Cuál es mi relación con Dios?
- No tienes que hacerlo todo sola. Las amistades serán clave para transitar los momentos difíciles.
- El linaje familiar influye más de lo que creemos. Sanar tu historia con tus padres te permite liberarte de patrones inconscientes.
- Estar perdida no significa estar rota. A veces no saber hacia dónde ir es parte del camino, incluso cuando todo parece estar “en orden”.
- El amor tóxico te lastima más de lo que imaginas. A veces no te das cuenta de lo perdida que estás hasta que sales del “bosque”. Aprender a soltar es clave.
- Iniciar un viaje interior da miedo, pero vale la pena.
- La oración es una pomada para el alma. Hablar con Dios puede sanar partes de ti que ni sabías que estaban rotas.
- Nunca es tarde para comenzar de nuevo. Puedes reconstruirte, reescribir tu historia y amar diferente: empezando por ti.
Nunca es tarde para reinventarte
Elizabeth comenzó este viaje después de los 30 años, luego de atravesar un divorcio, una relación tóxica, una depresión profunda y una etapa de total desconexión con ella misma. Pero en medio del caos, decidió buscar dentro de sí. Se atrevió a conocerse, a sanar, a cambiar de rumbo.
El resultado fue este libro: un bestseller internacional, una película hermosa y una voz que sigue tocando el corazón de miles de personas que, como tú o como yo, buscan reconstruirse desde cero.
¿Te animas a leerlo? Déjame saber en los comentarios.
Conoce más sobre quien es Elizabeth Gilbert en este podcast

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